Me detuve bajo una mezquina lluvia aquella tarde de invierno
envuelto en pensamientos que cegaron mi mente;
las gotas de agua que mi piel acariciaban
traen recuerdos amargos de aquel 6 de Agosto
que mi cuerpo atormentado en delirio evocaba.
Perdí en los oscuros pasajes del sufrimiento el tibio calor de tus labios,
sólo lamentos quedaron en mi alma
y en silencio me escondí detrás de la noche mas triste
para llorar la razón de mi cobardía.
sólo lamentos quedaron en mi alma
y en silencio me escondí detrás de la noche mas triste
para llorar la razón de mi cobardía.
No quiero mas dolor pero la razón
se doblega ante el deseo ardiente del amor,
se doblega ante el deseo ardiente del amor,
llegará el día que mis ilusiones se vean trastornadas tan solo con el sabor de un beso
y no habrá temor alguno en pagar el precio al eón taciturno de los sueños.
Dejé escapar la oportunidad de amar
cuando el miedo a equivocarme me trastocaba los sentidos,
crecientes dudas bloquearon mis ideas
hundiendo al corazón en la ciénaga de lo incierto,
quizá mas tarde logre desatar
las cadenas lacerantes que llevo dentro
para retar al frenesí de tus insanías
en preciosos cardos devorados
al apetito sepulcral de tus desvelos.
para retar al frenesí de tus insanías
en preciosos cardos devorados
al apetito sepulcral de tus desvelos.