martes, 8 de junio de 2010

ENEMIGOS

Hiede tu piel al lado de la mía,
transgresores del tiempo te abaten con menudas alas
y yo, convicto de mis pensamientos
he perdido el repudio que por ti sentía,
hoy eres estorbo de la tierra que aunque te llore
no ve mas en tí que un morral de carne y huesos.
Alejado del pensamiento tus ojos ya no ven el estiércol
que se pudre en tus zapatos,
solo un mar purpura se desborda entre tu pecho y tu vientre,
una sabana pide tu cuerpo, hojas de periódico te atrapan al suelo.
Los minutos parecen eternos,
pero sólo tu dolor paso a la eternidad,
nadie aquí se atreve a recoger tus restos...
¿Será que piensan que nunca morirán?,
cierto es que sus destinos no son los mismos,
lo que no saben es que la muerte duele aún mas
cuando la vida confabula con tu existencia
y te atrapan en la tierra.
Hiciste mal, juzgar a mí no me corresponde
pero los que no viven la verdad te condenan,
soy cómplice de ellos si así lo crees,
aunque al infierno deje sin pruebas de ello
y no por eso pretendas que tu muerte sea semejante a la mía
porque yo no anhelo la muerte de un enemigo
que me roba lo único que creía perdido:
Mi inocencia.