martes, 3 de agosto de 2010

CUANDO EL DÍA LLEGO

Hoy me senté junto al sol
 alegremente me comentó tus pensamientos
para plasmarlos en frases cortas que al viento robamos
 no reparé en que momento saltamos sobre una nube 
para observar desde ahí que conservas junto a tí  
alegría y fuerza de espíritu
desplegados en lazos de humildad.
  
La premura de tus pasos 
presta siempre a resolver contrariedades
remarcan la sinceridad que emana de tu ser 
no sé si alguna vez has oído al mar cuando entona melodías sobre la arena
si has percibido el suave aroma de la madrugada cuando se desliza por la ventana 
o si has visto a la luna jugando con cristales de lluvia
 pero una cosa no he de olvidar
que cuando el tiempo pasa, las enseñanzas quedan 
y quedaron 
en mí
 tan hondamente como en los que te rodean.

He cogido una fresca mañana adornada en pétalos de rosas 
y en tu presencia alcanzó la plenitud el día que derramó agua de mi mesa 
para refrescar nuevas ideas que de mi mano brotaron 
acaricié el viento 
que con  palabras tuyas se mezclaron
dando a conocer al mundo un nuevo idioma:
incomprensible para nadie
ineludible para todos.

Porque un día como hoy decidiste retar a la vida 
enseñándole que estabas dispuesta a todo 
no te intimidó sus amenazas ni peligros
 luchaste contra corrientes adversas 
y mira lo que has logrado: 
ser una persona llena de virtud,
sabiduría y fuerza de decisión.

Por ello cogí colores de mi mente y pinté sobre lienzos de papel 
bellos recuerdos que a mi cabeza asaltaron 
no dude en comprar el viaje de las olas 
para divisar sobre el horizonte 
acuarelas del nuevo amanecer 
que con fragmentos de noche se adorna 
y decirte desde el cuadro viviente que el cielo dibujó para tu deleite:

!Eres Única¡