Estuve sentado aquí, sentado, obnubilado y desconsolado
por la embriaguez de un licor barato,
ciego ante el mundo que me rodea,
suena risorio pero al contemplar la ropa en el cordel
que ligera se mece al compás del viento,
pienso que los fantasmas que me atormentan
no son mas que invenciones de mi mente perturbada,
espero en silencio a media luz mientras el miedo se apretuja entre mis dedos...
¿Posible será acaso que el miedo sienta tanto pavor como yo de mí mismo?
Las dudas se enfrascan en discusiones terribles que no llego a comprender,
¿Será posible quizá, que tejer sueños sea mas complejo
que imaginar un sueño descuartizado sobre la mesa de un ogro?,
en este frenesí puedo confirmar que los leones cosechan uvas para deleite de los niños
atrapados en el mausoleo óseo de los gigantes,
pigmeos de mente y primates de acción,
llegó la hora de ahuyentar las nubes del silencio,
los castillos efímeros que se erigen a tus pies
no son mas que la ignota puerta
de tus insanías, me has temido desde antes,
me temes ahora,
soy yo...y pronto...seguiré siendo yo,
porque jamás fui otro, fui lo que siempre querías ver.